Plastilina Has The Bit
Faltan 15 minutos para las 8, cuando Plastilina Mosh entra a los camerinos improvisados que se han colocado junto al escenario del Festival de San Luis. Seguidos de la banda que los respalda desde hace algunos años: Natalia Slipak en la batería, Milton Pacheco en bajo, Eddy González (ex -jumbo) en la guitarra y teclados y Randy Salazar en el cencerro y las imágenes; toman asiento y es Rosso quien abre la charla comentando que hace ya 10 años que no visitaban San Luis Potosí empezando a abandonar precisamente con esta fecha el largo descanso que se habían tomado desde su último disco: Tasty +B sides (2006).
Esperan que su próximo disco, el cual se terminó de grabar hace apenas unas semanas y que aún no cuenta con nombre, sea lanzado a más tardar en Agosto de este año, para regocijo de todos los fans que han esperado estos dos años nuevo material de la banda regia.
El hecho de que ahora sean seis los que tocan en vivo y no solamente Jonas y Rosso, permite una reinterpretación de los temas. “Nosotros ya éramos cuates desde antes, nos juntábamos para palomear y tomar una chelas y pues resultó que nos quedamos” comenta Milton sobre el proceso de acoplarse a la banda.
Plastilina mosh se caracteriza por ser un grupo ecléctico, han colaborado con grupos como Ministry (metal industrial estadounidense), Rigoberto Riguetti cantante y bajista italiano, Celso Piña e incluso Belinda o Hilary Duff. “Yo hice música para un cortometraje y me olvidé completamente del rock, porque hice tres canciones con banda, entonces es más bien aprovechar el poquito o mucho conocimiento musical que tenemos para desarrollar cosas que nos gustan o que no estamos especializados pero nos llama la atención” responde Jonas sobre la mezcolanza de géneros que conviven en Plastilina.
“La meta es la música, hacer buena música. Yo creo que mucha gente se confunde y tiene como meta otras cosas ¿no?, fiesta, viajes, dinero, chicas, fama y todo eso, yo creo que eso es consecuencia de la principal meta que es la música”. Y precisamente, como Jonas lo dijera, fue buena música lo que los Plastilinos le ofrecieron al publico potosino a las 9 de la noche.
“Aló” fue la canción elegida para abrir el concierto, el “hola, soy el volumen de tu corazón” se escuchaba fuerte y claro, mientras en el escenario la Plastilina se explayaba.
Estos regios exudan una energía impresionante y no solo Jonas y Rosso, a quienes se identificaba como Plastilina Mosh, sino toda la banda, Milton, Eddy y Randy, corrían y bailaban por todo el escenario, se les daba el mismo protagonismo que a los fundadores de la banda, incluso se les cedió el micrófono en varias interpretaciones.
El humor irreverente, peculiaridad de Plastilina Mosh hizo que los espectadores no solo pasaran una buena noche con la música, sino que rieran frente a las poses de Rosso, con Eddy intentando cantar “Aquí” de Jumbo y Jonas desconectándole la guitarra, con Milton bailando break dance, etc. No cabe duda que parte de la clave de su éxito es que disfrutan y se divierten con su trabajo y que saben como comunicarse con el publico, sin pretensiones ni mascaras. Ellos, como reza el refrán, son como son y no se parecen a nadie.
Después de hora y media de música, donde el público no dejo de cantar ninguna de las rolas, Plastilina se despidió para luego regresar y cerrar con “Afroman”, canción emblemática de la banda.
No cabe duda, de que este, fue uno de los mejores conciertos que se vivió en la Plaza de Fundadores, es cierto: Plastilina has the bit.
Elizabeth Villeda
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