Dio inicio el Octavo Festival de San Luis
El Octavo Festival de San Luis Potosí inició este sábado tres de mayo del 2008. Eran las 9 de las noche y una voz femenina nos llamó al encuentro, presentado al Gobernador del Estado Marcelo De los Santos Fraga y su esposa Guillermina Anaya de De los Santos, así como a María González directora de Festivales Internacionales, para inaugurar oficialmente la fiesta cultural que durará hasta el próximo 10 de mayo.
El Gobernador del Estado ofreció un pequeño discurso donde describía a “Mahala Rai Banda” y “Celso Pina y su Ronda Bogotá” Habla de Celso, de sus raíces, de su música, del acordeón, dijo —Aquí los dejo con Celso porque es de ustedes y para ustedes —Mientras El Gobernador gritaba el publico respondía a gritos.
El concierto inaugural del festival lo abrió Mahala Rai Banda (la banda noble del Gueto). Esta agrupación es rumana, es una mezcla de música gitana, en el escenario infinidad de sonidos diversos en los que se encontraba una batería, tumbas, acordeones, flautas, trompetas y violín, nos mostraban un extraña forma de crear música.
Mahala Rai Banda es una agrupación que muestra un propuesta diferente, tocaron diversas canciones donde mostraban ritmos, tendencias poco usuales y conocidas para los potosinos. Esta banda intentó hablar un poco de español, saludaron y rieron. A la mitad del concierto se despidieron para dar paso a Celso Piña y su Ronda Bogotá
Antes de despedirse Mahala Rai Banda su propuesta musical se fusionó con Celso Piña y su Ronda Bogota. La música gitana, el ballenato, la cumbia, las influencias mexicanas, crearon una canción, se podía distinguir el güiro y las flautas, esta canción creó una atmósfera donde el público gritó, rió y bailó estos ritmos nuevos.
Celso Piña es un músico nacido en Monterrey, él cuenta que en su infancia estuvo influenciada por la música de Colombia. Es quizás por su propuesta fusiona ritmos tropicales como base, conjugándolos con todo tipo de géneros populares, desde los norteños, sonidero, el antillano, brasileros, del ska al reggae y de la cumbia al vallenato.
El rebelde del acordeón al quedarse en el escenario comenzó a afinar sus instrumentos, en forma de presentación, así nos mostró a cada unos de sus integrantes y su instrumento. Nos mostró la fusión que tienen los individuos con su herramienta musical para crear melodías.
Celso tomó su acordeón y el aire lo deslizó la música comenzó a fluir mientras el público se dejó llevar por una aleda de cumbias y ballenato. Al cabo de unos minutos algunas personas bailan: en sus asientos, en las gradas, cerca de los camarógrafos, en los pasillos, en donde se pudiera.
Celso cantó una variedad de melodías, una de ellas habla de Mariposas amarillas —Cantaba Celso, esta canción hace referencia al libro de Gabriel García Márquez: “100 años de Soledad”. Es muy interesante ver como los músicos adaptan alguna historia de un libro, el concepto o solo una frase para una crear un ritmo que nos hará imaginar una historia
Celso logró crear una atmósfera donde los individuos se expresan a través del baile, de la música e incluso de los sentimientos. Todos cantaron como una sola voz —Aunque no sea conmigo —. El rebelde del acordeón se despidió como tres veces, se decía que como todo tiene un fin, pero el público gritaba otra, otra…
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