El Jazz se hace presente en el Festival de San Luis con la presentación de Sacbé
La palabra “Sacbé” deriva del maya y significa: camino blanco. Los sacbés, generalmente conectaban plazas y templos dentro de las ciudades mayas, pero otros conectaban a las ciudades entre sí. Eso fue precisamente lo que hizo el lunes 5 de mayo, el grupo de jazz integrado por los hermanos Toussaint, se convirtió en un camino que unió ciudades y personas.
Formado en 1977, Sacbé, se ha convertido en un pilar del jazz en México; sin enfocarse en un estilo particular folklore o del jazz latino; mezcla toda clase de influencias musicales.
A través de 9 grabaciones musicales, este trío ha logrado una proyección internacional, que se ve reflejada en sus presentaciones fuera del país y en los colaboradores de la talla de Clare Fischer, Milcho Leviev, Luis Conte, Herb Alpert, Paul Anka, Ivan Lins o Paul McCandless con quienes han realizado una infinidad de proyectos.
Fernando, fue el primero en salir al escenario, no tardó en demostrar su buen humor e identificación con el público, al bailar durante su solo de batería y hacer que los presentes aplaudieran para acompañarlo. Enrique, al bajo y Eugenio en el piano; no tardaron en aparecer, para dar inicio a lo que durante hora y media se convirtió en una muestra fenomenal de interpretación musical.
El jazz se caracteriza por hacer uso de la improvisación, lo cual significa, que el intérprete recrea libremente los temas en cada ejecución, esta característica primordial del género lo convierte en un desafió continuo.
Sin embargo, para los hermanos Toussaint, el desafío les da la oportunidad de mostrar toda la experiencia acumulada a través de sus 30 años de carrera artística. Y a pesar de ser unas personalidades del jazz, es su frescura, su dinamismo, su humildad y su buen humor, lo que los hace tan atrayentes. Basta con decir, por ejemplo, que Eugenio vestía un saco multicolor con un estampado de “calaveritas” de día de muertos, así como cómodos tenis de piso. Entre canción y canción se tomaba el tiempo de contar anécdotas referentes a la composición de la pieza, el significado del nombre o a quien estaba dedicada.
A través de miradas cómplices y sonrisas, los Toussaint nos guiaron por un camino blanco que une a los seres humanos con la única condición de que quieran escuchar: la música.
Es cierto que cuando uno se divierte el tiempo pasa volando y así en un abrir y cerrar de ojos, Sacbé concluyo el espectáculo, mientras su publico cautivo y los nuevos conquistados, aplaudían de pie a estas joyas mexicanas, que lamentablemente –y como en muchos otros casos- no reciben la difusión ni los honores que se merecen.
Elizabeth Villeda |